Hermosa Ciudad, cada estacíon me muestra una cara diferente de ella. Su Gran Via se muestra en todo su esplendor de luces, teatros, cines y tiendas famosas, que disparan sueños. Luego, la Plaza España, donde se muestra Cervantes con su más grandiosa obra, nuestro querido Don Quijote y Sancho Panza. El Palacio Real se impone y para cerrar el centro te consigues con el Templo de Debot, un regalito de Egipto en Madrid.
Sus bares, sus mesoneros, esos del Museo del Jamón o de El Diamante lugares típicos de acá en los que sus trabajadores son igual de típicos, sólo conocerlos, ver lo hábiles que son con las manos y el pensamiento ya hace de la visita a estos lugares toda una experiencia.
En fin, mucho por descubrir, mucho por contar, tal vez acompañarte y conocer juntos. En eso estoy aqui, ese es mi Ahora. Ya sabes donde encontrarme.
Por ahora te dejo este hermoso poema de abreboca Madrid es ella.